sábado, 16 de junio de 2012
martes, 5 de junio de 2012
A mis amigos...
Que éste poema de Alberto Cortés sea un pequeño agradecimiento
para vosotros por tanto cariño recibido, por tanta
amistad demostrada, en estos momentos tan difíciles...
para vosotros por tanto cariño recibido, por tanta
amistad demostrada, en estos momentos tan difíciles...
Simplemente: Gracias, por ser y estar.
A mis amigos les adeudo la ternura
y las palabras de aliento y el abrazo
el compartir con todos ellos la factura
que nos presenta la vida paso a paso.
A mis amigos les adeudo la paciencia
de tolerarme las espinas más agudas
los arrebatos del humor
le negligencia, las vanidades
los temores y las dudas.
y las palabras de aliento y el abrazo
el compartir con todos ellos la factura
que nos presenta la vida paso a paso.
A mis amigos les adeudo la paciencia
de tolerarme las espinas más agudas
los arrebatos del humor
le negligencia, las vanidades
los temores y las dudas.
A mis amigos les adeudo algún enfado
que perturbara alguna vez nuestra armonía
sabemos todos que no puede ser pecado
el discutir alguna vez por tonterías.
que perturbara alguna vez nuestra armonía
sabemos todos que no puede ser pecado
el discutir alguna vez por tonterías.
A mis amigos legaré cuando me muera
mi devoción en un acorde de guitarra
y entre los versos olvidados de un poema
Mi pobre alma incorregible de cigarra.
mi devoción en un acorde de guitarra
y entre los versos olvidados de un poema
Mi pobre alma incorregible de cigarra.
Un barco frágil de papel
parece a veces la amistad
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad
porque ese barco de papel
tiene aferrado a su timón
por capitán y timonel
un corazón, mi corazón.
parece a veces la amistad
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad
porque ese barco de papel
tiene aferrado a su timón
por capitán y timonel
un corazón, mi corazón.
Amigo mío si esta copla como el viento
a donde quieras escucharla te reclama
serás plural porque no exhibe el sentimiento
cuando se llevan los amigos en el alma.
.....
a donde quieras escucharla te reclama
serás plural porque no exhibe el sentimiento
cuando se llevan los amigos en el alma.
.....
martes, 29 de mayo de 2012
Sin palabras
El viaje definitivo...
... Y yo me iré.
Y se quedaron los pájaros cantando;
y se quedará mi huerto,
con su verde árbol,
y con su pozo blanco.
Todas las tardes,
el cielo será azul y plácido;
y tocarán como esta tarde
están tocando las campanas del campanario.
Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y el rincón aquel de mi huerto
florido y encalado,
mi espiritu errará nostalgico...
Y yo me iré;
y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.
Juan Ramón Jimenez
lunes, 14 de mayo de 2012
Bonita lección...
Habia una vez un sabio que constantemente
hacia cosas para ayudar a sus alumnos,
y un día el Sabio llamó a su discípulo y le dijo:
-Vete a observar al mundo-
El discípulo dejó la casa del Sabio y comenzó a viajar
de pueblo en pueblo. Y lo que más le impactó era la forma
tan egoísta e inhumana en que se comportaban todas las
personas. Sentía dentro de sí toda la desesperación
del hambriento, la soledad del enfermo, la tristeza
del abandono, su corazón estaba devastado.
Le parecía que ya a nadie le importaba a nadie
; y su amargura crecía grandemente.
hacia cosas para ayudar a sus alumnos,
y un día el Sabio llamó a su discípulo y le dijo:
-Vete a observar al mundo-
El discípulo dejó la casa del Sabio y comenzó a viajar
de pueblo en pueblo. Y lo que más le impactó era la forma
tan egoísta e inhumana en que se comportaban todas las
personas. Sentía dentro de sí toda la desesperación
del hambriento, la soledad del enfermo, la tristeza
del abandono, su corazón estaba devastado.
Le parecía que ya a nadie le importaba a nadie
; y su amargura crecía grandemente.
Un día, caminando por el monte entre dos pueblos,
vio sorprendido como una pequeña liebre le llevaba
comida a un enorme tigre malherido, el cual no podía
valerse por sí mismo. Le impresionó tanto
que regresó al siguiente día para ver si el comportamiento
de la liebre era casual o habitual.
Con enorme sorpresa pudo comprobar que la escena
se repetía: la liebre dejaba un buen trozo de carne
cerca del tigre. Pasaron los días y la escena se
repitió de un modo idéntico, hasta que el tigre recuperó
las fuerzas y pudo buscar la comida por su propia cuenta.
Admirado por la solidaridad y cooperación entre los animales,
se dijo: -No todo está perdido. Si los animales,
que son inferiores a nosotros, son capaces de ayudarse
de este modo, mucho más lo podemos hacer las personas-
Y decidió hacer un experimento.
Se tiró al suelo a lado de un camino muy transitado,
simulando que estaba enfermo, y se puso a esperar que
pasara alguien y le ayudara. Pasaron las horas, llegó
la noche y nadie se acercó en su ayuda. Se quedo así
durante todo el otro día. Al anochecer ya no aguantaba
su sed y hambre y abandonó el experimento.
Se levantó y se fue a la casa del Sabio, aun más
decepcionado en la convicción de que la humanidad
no tenía el menor remedio, llegó a la casa del Maestro
y le contó su experimento, su decepción y su amargura.

- Pero ya tienes la solución, hijo mío; solo que no la ves
- dijo el Sabio. Entre la humanidad, los "Tigres" sobran;
lo que falta son las "Liebres".
Deja de ser el Tigre y sé Liebre
vio sorprendido como una pequeña liebre le llevaba
comida a un enorme tigre malherido, el cual no podía
valerse por sí mismo. Le impresionó tanto
que regresó al siguiente día para ver si el comportamiento
de la liebre era casual o habitual.
Con enorme sorpresa pudo comprobar que la escena
se repetía: la liebre dejaba un buen trozo de carne
cerca del tigre. Pasaron los días y la escena se
repitió de un modo idéntico, hasta que el tigre recuperó
las fuerzas y pudo buscar la comida por su propia cuenta.
Admirado por la solidaridad y cooperación entre los animales,
se dijo: -No todo está perdido. Si los animales,
que son inferiores a nosotros, son capaces de ayudarse
de este modo, mucho más lo podemos hacer las personas-
Y decidió hacer un experimento.
Se tiró al suelo a lado de un camino muy transitado,
simulando que estaba enfermo, y se puso a esperar que
pasara alguien y le ayudara. Pasaron las horas, llegó
la noche y nadie se acercó en su ayuda. Se quedo así
durante todo el otro día. Al anochecer ya no aguantaba
su sed y hambre y abandonó el experimento.
Se levantó y se fue a la casa del Sabio, aun más
decepcionado en la convicción de que la humanidad
no tenía el menor remedio, llegó a la casa del Maestro
y le contó su experimento, su decepción y su amargura.
- Pero ya tienes la solución, hijo mío; solo que no la ves
- dijo el Sabio. Entre la humanidad, los "Tigres" sobran;
lo que falta son las "Liebres".
Deja de ser el Tigre y sé Liebre
sábado, 5 de mayo de 2012
La flor de Loto...
Este post está dedicado a todos esos amigos
" Flores de Loto" que pese a que día a día se hunden
conmigo en el lodo de este mundo cibernético lleno de miserias, conservan intacta la pureza de su esencia,
la belleza de sus sentimientos,
la hermosura de su alma
y que me demuestran día a día que donde
hay mayor fango, lodo y suciedad crecen las
flores de loto más bellas.
( Cada uno de ustedes saben de que hablo)
Para ellos, este post...
Y no los nombro por si se me olvida alguno,
pero cada uno sabe el lugar que ocupa en mi corazón...

En la mitología griega, los lotófagos (los que comen loto),
era un pueblo mítico que los antiguos identificaban con
los habitantes de una población al nordeste de África.
Según la tradición, este alimento provocaba la pérdida
de memoria, y de ahí la vieja creencia de comer flores
de loto para olvidar.
" Flores de Loto" que pese a que día a día se hunden
conmigo en el lodo de este mundo cibernético lleno de miserias, conservan intacta la pureza de su esencia,
la belleza de sus sentimientos,
la hermosura de su alma
y que me demuestran día a día que donde
hay mayor fango, lodo y suciedad crecen las
flores de loto más bellas.
( Cada uno de ustedes saben de que hablo)
Para ellos, este post...
Y no los nombro por si se me olvida alguno,
pero cada uno sabe el lugar que ocupa en mi corazón...
era un pueblo mítico que los antiguos identificaban con
los habitantes de una población al nordeste de África.
Según la tradición, este alimento provocaba la pérdida
de memoria, y de ahí la vieja creencia de comer flores
de loto para olvidar.
Cuenta la leyenda que una bella Diosa se perdió en
un bosque hasta llegar a un lugar
donde abundaba el fango,
denominado loto, donde se hundió.
Este espacio había sido creado por los Dioses
para los seres cuyo destino había sido fracasar
en la vida,pero la joven luchó durante miles de años
hasta que logró salir de allí convertida en
una bella flor de loto simbolizando el triunfo
de la perseverancia ante situaciones adversas.
un bosque hasta llegar a un lugar
donde abundaba el fango,
denominado loto, donde se hundió.
Este espacio había sido creado por los Dioses
para los seres cuyo destino había sido fracasar
en la vida,pero la joven luchó durante miles de años
hasta que logró salir de allí convertida en
una bella flor de loto simbolizando el triunfo
de la perseverancia ante situaciones adversas.
Actualmente la Flor de Loto es el símbolo nacional de
la India por transmitir una serie de valores colectivos:
divinidad, prosperidad, renacimiento y pureza.
la India por transmitir una serie de valores colectivos:
divinidad, prosperidad, renacimiento y pureza.
Por otra parte los budistas creemos que es el trono
de Buda o mejor dicho el renacimiento divino de los Budas.
de Buda o mejor dicho el renacimiento divino de los Budas.
Al ser una flor que al mismo tiempo que florece genera
semillas es el símbolo de la simultaneidad de causa-efecto.
Los buenos y los malos momentos abundan en
nuestra vida alterándola y estando sujetos
a causas y efectos.
Esta ley karmica de causa-efecto postula la
responsabilidad individual de cada uno de nosotros
con nuestro destino.Así como la flor de loto emerge
donde abunda el lodo manteniendo la pureza de su esencia,
nosotros podemos superar las circunstancias y la calidad
de vida que nos hayan tocado.
semillas es el símbolo de la simultaneidad de causa-efecto.
Los buenos y los malos momentos abundan en
nuestra vida alterándola y estando sujetos
a causas y efectos.
Esta ley karmica de causa-efecto postula la
responsabilidad individual de cada uno de nosotros
con nuestro destino.Así como la flor de loto emerge
donde abunda el lodo manteniendo la pureza de su esencia,
nosotros podemos superar las circunstancias y la calidad
de vida que nos hayan tocado.
Muchisimos son los usos de esta Flor,,
pero conocer toda la historia y simbología que la rodea,
o el hecho de saber que se han encontrado semillas útiles
de hasta 7000 años de antigüedad, ha sido algo que quería compartir.

Además si algún día la vida me golpea duramente, siempre
me quedará la opción de volverme "lotófaga" para asi...
conseguir olvidar.
pero conocer toda la historia y simbología que la rodea,
o el hecho de saber que se han encontrado semillas útiles
de hasta 7000 años de antigüedad, ha sido algo que quería compartir.
Además si algún día la vida me golpea duramente, siempre
me quedará la opción de volverme "lotófaga" para asi...
conseguir olvidar.
jueves, 29 de marzo de 2012
Perfeccionarse a si mismo...
Me han contado que un maestro del Sable,
ya anciano, había dicho:
“El Samurai debe entrenarse toda su vida.
Un Samurai debe conocer sus debilidades
y pasar su vida corrigiéndolas sin jamás
tener el sentimiento de
haber hecho ya lo suficiente.
Naturalmente, nunca deberá
sentirse confiado, pero tampoco ha de
sentirse inferior.
al Shogun Tokugawa, decía:
“Yo no sé cómo superar a los demás.
Lo único que sé es cómo superarme a mí mismo”.
Él se decía: “Hoy soy mejor que ayer, mañana
todavía seré superior”. Un verdadero Samurai
consagra todo su tiempo al perfeccionamiento
de sí mismo.
Por ello el entrenamiento constituye
un proceso sin fin...
Extracto del “Hagakure”葉隠 oculto bajo las hojas
Libro secreto de los samuráis del maestro
Yamamoto Tsunetomo (1659 - 1719)]
Yamamoto Tsunetomo (1659 - 1719)]
«No hay nada noble en superar a otro, la verdadera nobleza radica en superarse a sí mismo»
lunes, 26 de marzo de 2012
martes, 20 de marzo de 2012
Sin miedo...
Durante las guerras civiles en el Japón feudal,
un ejército invasor podía barrer rápidamente
con una ciudad y tomar el control.
En una aldea en particular, todos huyeron momentos antes que llegara el ejército;
todos excepto el maestro de Zen.
Curioso por este viejo, el general fue hasta el templo para
ver por sí mismo qué clase de hombre era este maestro.
Como no fuera tratado con la deferencia y sometimiento
a los cuales estaba acostumbrado, el general
estalló en cólera. “¡Estúpido!”, gritó mientras alcanzaba
su espada, “¡no te das cuenta que estás parado ante
un hombre que podría atravesarte sin cerrar un ojo!”.
Pero a pesar de la amenaza, el maestro parecía inmóvil.
“¿Y usted se da cuenta?”, contestó tranquilamente el maestro,
“¿que está parado ante un hombre que podría ser atravesado sin cerrar un ojo?”
un ejército invasor podía barrer rápidamente
con una ciudad y tomar el control.
En una aldea en particular, todos huyeron momentos antes que llegara el ejército;
todos excepto el maestro de Zen.
Curioso por este viejo, el general fue hasta el templo para
ver por sí mismo qué clase de hombre era este maestro.
Como no fuera tratado con la deferencia y sometimiento
a los cuales estaba acostumbrado, el general
estalló en cólera. “¡Estúpido!”, gritó mientras alcanzaba
su espada, “¡no te das cuenta que estás parado ante
un hombre que podría atravesarte sin cerrar un ojo!”.
Pero a pesar de la amenaza, el maestro parecía inmóvil.
“¿Y usted se da cuenta?”, contestó tranquilamente el maestro,
“¿que está parado ante un hombre que podría ser atravesado sin cerrar un ojo?”
lunes, 19 de marzo de 2012
jueves, 15 de marzo de 2012
El reloj parado a las siete...
En una de las paredes de mi cuarto hay colgado un precioso
reloj que ya no funciona. Sus manecillas,
detenidas casi desde siempre, señalan imperturbables la misma hora:
las siete en punto.
Casi siempre, el reloj es sólo un inútil adorno sobre
una blanquecina y vacía pared.
Sin embargo, hay dos momentos durante el día,
dos fugaces instantes, en que el viejo reloj parece
resurgir de sus cenizas como un ave fénix.
Cuando todos los relojes de la ciudad,,
en sus enloquecidos andares, marcan las siete,
y los cucús y los gongs de las máquinas hacen
sonar siete veces su repetido canto,
el viejo reloj de mi habitación parece cobrar vida.
Dos veces al día, por la mañana y por la noche,
el reloj se siente en completa armonía con
el resto del universo.
Si alguien mira el reloj solamente en esos dos momentos,
diría que funciona a la perfección…
Pero, pasado ese instante, cuando los demás
relojes acallan su canto y las manecillas
continúan su monótono camino, mi viejo reloj
pierde su paso y permanece fiel a aquella
hora que alguna vez detuvo su andar.
Y yo amo ese reloj. Y cuado más hablo de él,
más lo amo, porque cada vez siento
que me parezco más a él.
También yo estoy detenido en un tiempo.
También yo me siento clavado e inmóvil.
También yo soy, de alguna manera, un adorno inútil
en una pared vacía.
Pero disfruto también de fugaces momentos
en que, misteriosamente, llega mi hora.
Durante ese tiempo siento que estoy vivo.
Todo está claro y el mundo se vuelve maravilloso.
Puedo crear, soñar, volar, decir y sentir más cosas
en esos instantes que en todo el resto del tiempo.
Estas conjunciones armónicas se dan y se repiten
una y otra vez, como una secuencia inexorable.
La primera vez que lo sentí, traté de aferrarme
a ese instante creyendo que podría hacerlo durar
para siempre. Pero no fue así.
Como a mi amigo el reloj, también a mí se
me escapa el tiempo de los demás.
… Pasados esos momentos, los demás relojes,
que anidan en otros hombres, continúan su giro,
y yo vuelvo a mi rutinaria muerte estática, a mi trabajo,
a mis charlas de café, a mi aburrido andar,
que acostumbro a llamar vida.
Pero sé que la vida es otra cosa.
Yo sé que la vida, la de verdad, es la suma de
aquellos momentos que, aunque fugaces, nos
permiten percibir la sintonía con el universo.
Casi todo el mundo, pobre, cree que vive.
Sólo hay momentos de plenitud, y aquellos
que no lo sepan e insistan en querer vivir
para siempre, quedarán condenados
al mundo del gris y repetitivo
andar de la cotidianeidad.
Por eso te amo, viejo reloj.
Porque somos la misma cosa tú y yo.
reloj que ya no funciona. Sus manecillas,
detenidas casi desde siempre, señalan imperturbables la misma hora:
las siete en punto.
Casi siempre, el reloj es sólo un inútil adorno sobre
una blanquecina y vacía pared.
Sin embargo, hay dos momentos durante el día,
dos fugaces instantes, en que el viejo reloj parece
resurgir de sus cenizas como un ave fénix.
Cuando todos los relojes de la ciudad,,
en sus enloquecidos andares, marcan las siete,
y los cucús y los gongs de las máquinas hacen
sonar siete veces su repetido canto,
el viejo reloj de mi habitación parece cobrar vida.
Dos veces al día, por la mañana y por la noche,
el reloj se siente en completa armonía con
el resto del universo.
Si alguien mira el reloj solamente en esos dos momentos,
diría que funciona a la perfección…
Pero, pasado ese instante, cuando los demás
relojes acallan su canto y las manecillas
continúan su monótono camino, mi viejo reloj
pierde su paso y permanece fiel a aquella
hora que alguna vez detuvo su andar.
Y yo amo ese reloj. Y cuado más hablo de él,
más lo amo, porque cada vez siento
que me parezco más a él.
También yo estoy detenido en un tiempo.
También yo me siento clavado e inmóvil.
También yo soy, de alguna manera, un adorno inútil
en una pared vacía.
Pero disfruto también de fugaces momentos
en que, misteriosamente, llega mi hora.
Durante ese tiempo siento que estoy vivo.
Todo está claro y el mundo se vuelve maravilloso.
Puedo crear, soñar, volar, decir y sentir más cosas
en esos instantes que en todo el resto del tiempo.
Estas conjunciones armónicas se dan y se repiten
una y otra vez, como una secuencia inexorable.
La primera vez que lo sentí, traté de aferrarme
a ese instante creyendo que podría hacerlo durar
para siempre. Pero no fue así.
Como a mi amigo el reloj, también a mí se
me escapa el tiempo de los demás.
… Pasados esos momentos, los demás relojes,
que anidan en otros hombres, continúan su giro,
y yo vuelvo a mi rutinaria muerte estática, a mi trabajo,
a mis charlas de café, a mi aburrido andar,
que acostumbro a llamar vida.
Pero sé que la vida es otra cosa.
Yo sé que la vida, la de verdad, es la suma de
aquellos momentos que, aunque fugaces, nos
permiten percibir la sintonía con el universo.
Casi todo el mundo, pobre, cree que vive.
Sólo hay momentos de plenitud, y aquellos
que no lo sepan e insistan en querer vivir
para siempre, quedarán condenados
al mundo del gris y repetitivo
andar de la cotidianeidad.
Por eso te amo, viejo reloj.
Porque somos la misma cosa tú y yo.
Jorge Bucay
Jorge Bucay
martes, 13 de marzo de 2012
viernes, 13 de enero de 2012
Feliz año...
Gracias por mostrame que el camino con obstáculos hace
mas dulce la meta.
Gracias por enseñarme que de nada sirve tener
todo si no tengo una óptima salud.
Gracias por dejarme reconocer quienes me quieren sinceramente.
Gracias por doblegar mi ansiedad y mostrarme
que todo llega en su justo momento.
Gracias por ayudarme a reconocer el valor
de las pequeñas cosas...
¡Mil gracias por todo lo aprendido!
¡Buen Año para todos!
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Deseos
Les deseo amor. Todo el amor del mundo.
Les deseo risas y abrazos, placer y roce, besos y miradas cómplices.
Les deseo compañía.
Y ese puntito de soledad amable que regalan algunos días de frío invierno.
Les deseo serenidad, pasión, calma, equilibrio, desenfreno.
Les deseo fiesta, mucha fiesta.
Les deseo deseo…
Y lucidez, y claridad, y contundencia, y decisión.
Les deseo todos los días de colores. Y el sol. Les deseo el sol.
Les deseo noches tranquilas y días vivos.
Y noches vivas con días tranquilos. Pero , por sobre todas las cosas…
Les deseo amor.
sábado, 29 de octubre de 2011
Para pensar......
Orar es el coraje de perseverar. Es la lucha que nos
lleva a superar nuestras debilidades y nuestra falta
de autoconfianza. Es imprimir en lo más profundo
de nuestro ser la seguridad de que podemos
cambiar una situación.
Con la oración destruimos el miedo, borramos las
penas y encendemos una antorcha de esperanza.
La oración es la revolución que reescribe
el guión de nuestro destino.
lleva a superar nuestras debilidades y nuestra falta
de autoconfianza. Es imprimir en lo más profundo
de nuestro ser la seguridad de que podemos
cambiar una situación.
Con la oración destruimos el miedo, borramos las
penas y encendemos una antorcha de esperanza.
La oración es la revolución que reescribe
el guión de nuestro destino.
( Palabras de—Daisaku Ikeda)
sábado, 22 de octubre de 2011
Desde el alma.....
"Se Fuerte para que nadie Te DERROTE,
se Noble para que Nadie Te HUMILLE,
se Humilde para que Nadie te OFENDA
y sigue siendo TU para que NADIE TE OLVIDE..
se Noble para que Nadie Te HUMILLE,
se Humilde para que Nadie te OFENDA
y sigue siendo TU para que NADIE TE OLVIDE..
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